lunes, 29 de abril de 2013

Día 12

(29\04\2013)
(en Amsterdam)

(...) Joris sacó 2 bicis de no sé donde para q pudiéramos llevar nuestro equipaje a su departamento y así unirnos a la fiesta sin las pesadas mochilas. Yo sólo llevaba mi mochila grande; Joris, los otros cuatro bultos. Ese viaje en bici fue uno de los momentos más divertidos de lo q iba del viaje: iba en bici semi en pedo en una noche super caótica en Ámsterdam en dónde todo el mundo estaba dispuesto a festejar como si ya no hubiera un mañana. Tenía q seguirle el paso a Joris q andaba rapidísimo y evitar chocar en cada esquina con otros cientos de holandeses dementes q vuelan en sus bicis, esquivando autos, personas con una bici q frenaba sólo si pedaleaba para atrás. Quizás lo lógico hubiera sido tener algo de miedo pero la verdad es q me sentía seguro y libre, convencido d q nada malo iba a pasarme a pesar de lo imprudente q actuaba todo el mundo. Así fue cómo me enamoré de Ámsterdam y de su gente.(...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario